Mito 1: "Los contenedores nunca caen al mar"
Realidad: Cada año se pierden por la borda miles de contenedores por mal tiempo, mala estiba o fallos de trincaje. Por eso los planes de estiba y las reglas de trincaje se aplican con rigor.

Mito 2: "El orden de carga no importa, se coloca donde quepa"
Realidad: La carga se planifica por ordenador según cálculos de estabilidad, asiento y esfuerzos. Una estiba incorrecta puede causar la zozobra del buque o daños estructurales.
Mito 3: "La carga a granel es solo carbón y grano"
Realidad: La categoría de graneles es muy amplia — mineral, fertilizantes, cemento e incluso algunos líquidos entran en ella. Cada tipo tiene sus propias reglas de manipulación/ventilación.

Mito 4: "El manifiesto de carga es un trámite que nadie lee a fondo"
Realidad: El manifiesto es un documento crítico para aduanas, seguridad y control de mercancías peligrosas; una declaración falsa puede acarrear sanciones graves.
Mito 5: "Del daño a la carga solo responde el Capitán"
Realidad: La responsabilidad se reparte entre el armador, el fletador, el cargador y a veces la terminal, según los términos del contrato.
Conclusión
Las operaciones de carga son mucho más técnicas y reguladas de lo que parecen — un error puede desencadenar una cadena de consecuencias.
Este artículo es información general; para una operación de carga concreta, consulte los procedimientos de la compañía y los códigos internacionales (Código IMDG, Código IMSBC).




