El mal tiempo forma parte de la vida en el mar. No se puede evitar, pero el riesgo se controla con preparación y disciplina.
Antes de que llegue el temporal
- Lee el pronóstico y las recomendaciones de rutas y comenta las opciones con el capitán.
- Asegura todo para la mar: trincas, escotillas, puertas estancas, objetos sueltos en camarotes, cocina y talleres.
- Informa a la tripulación sobre las restricciones de acceso a cubierta y el movimiento esperado.
Durante el temporal
- Restringe el trabajo en cubierta. Sal solo si es imprescindible y con el oficial de guardia informado.
- Usa líneas de vida y EPI, y nunca trabajes solo.
- Ajusta rumbo y velocidad para reducir los golpes de mar y el balance fuerte. Pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia.
- Mantén una vigilancia estricta y comprobaciones regulares de posición.
- Descansa cuando puedas. Una tripulación cansada es un riesgo con mal tiempo.
Cuando pasa
Inspecciona trincas, carga, escotillas y accesorios de cubierta. Informa de los daños y anota las lecciones aprendidas para el próximo viaje.
El mar no da segundas oportunidades al descuido, pero premia la preparación. Ante la duda, llama pronto al capitán.

