El amarre y desamarre implican cargas pesadas, buques en movimiento y cabos tensados. Los accidentes suelen deberse a un momento de distracción o a estar en el lugar equivocado.
Conoce las zonas de peligro
- Zona de latigazo (snap-back): el área que un cabo puede barrer si se rompe. Nunca te sitúes en ella ni en el seno de un cabo.
- Zona de chigres y molinetes: mantén manos, ropa y pelo lejos de las partes móviles.
- Gateras y bitas: atento a los puntos de atrapamiento.
Hábitos seguros
- Charla previa (toolbox talk). ¿Quién hace qué, qué cabos, qué señales?
- Lleva el EPI adecuado: casco, guantes, calzado de seguridad, ropa de alta visibilidad y chaleco salvavidas donde se exija.
- Comunicación clara entre el puente y las estaciones de proa y popa, con señales estándar cuando hay ruido.
- Inspecciona cabos y equipos. Los cabos desgastados, dañados o mal estibados son un peligro.
- Para el trabajo si cambian las condiciones o algo parece inseguro. Cualquier tripulante puede decir «stop».
El liderazgo importa
Los oficiales a cargo deben supervisar desde una posición segura y no meter prisa a la tripulación.
Volver a casa a salvo es más importante que un amarre rápido.

